SERVICIOS

Nuestras terapias

Un proceso cercano y estructurado que se adapta a ti.

Desde Terreros Roncal Psicología queremos acompañarte y ayudarte en el proceso de sentirte mejor brindándote las herramientas necesarias. Trabajamos desde una perspectiva integradora adaptándonos a las necesidades de cada paciente. 

Nuestra base de trabajo es la Terapia Cognitivo-Conductual, es un tipo de tratamiento psicológico que ayuda a las personas a entender y cambiar los pensamientos y comportamientos que les causan problemas. Esta terapia es efectiva porque es práctica y se enfoca en el aquí y ahora. De esta manera te facilitamos herramientas concretas para manejar situaciones y mejorar tu bienestar emocional. Es útil para tratar problemas como la ansiedad, la depresión, las fobias, y mucho más. 

Además la combinamos con la sistémica o familiar que nos ayuda a obtener una visión más amplia de lo que está sucediendo y en muchos casos a llegar al origen del malestar.  Siempre que es necesario se enmarcan las sesiones bajo una mirada de la terapia de aceptación y compromiso en la que ayuda a aceptar las emociones en lugar de luchar contra ellas, y a comprometerse con acciones basadas en los valores personales

Cuando no nos encontramos bien, este malestar empieza a afectarnos en las distintas áreas de nuestra vida (social, personal, familiar, estudio/trabajo). Por ello hablamos de todas estas áreas intentando evaluar dónde puede estar el origen y cómo ayudarte a sentirte bien en todas ellas.

Terapia de Adultos

Está dirigida a cualquier persona adulta que esté enfrentando dificultades emocionales, mentales o conductuales, y que desee mejorar su bienestar y calidad de vida. No es necesario tener un diagnóstico específico para buscar ayuda; cualquier adulto que sienta que necesita apoyo o que atraviesa situaciones difíciles puede beneficiarse de la terapia.

  • Personas que atraviesan momentos difíciles
    • Sintomatología ansiosa o depresiva, dificultad para gestionar los pensamientos intrusivos
    • Puede ser una pérdida de un ser querido (duelo), una ruptura de pareja
    • Personas que hayan pasado por algún tipo de abuso
    • Problemas laborales (Burnout) o financieros
    • Falta de motivación/apatía
    • Problemas con el físico y/o relación con la comida
    • Cualquier situación estresante

 

  • Personas con problemas de relación: Esto incluye dificultades en las relaciones de pareja, familiares o interpersonales. Puede estar relacionado con falta de autoestima.

 

  • Personas que desean conocerse mejor: No siempre se trata de problemas graves. Muchas personas buscan la terapia para desarrollarse personalmente, aumentar la autoestima o mejorar la gestión de sus emociones.

 

  • Personas con problemas en el ámbito sexual.

 

  • Personas con problemas de adicción: Aquellos que necesitan apoyo para manejar o superar adicciones como el alcoholismo, drogas, juego compulsivo, entre otros.
  • Aumenta la autocomprensión y la autorreflexión.
  • Promueve un mejor manejo de las emociones.
  • Mejora la comunicación y las habilidades sociales.
  • Reduce síntomas de ansiedad y depresión.
  • Ayuda a alcanzar objetivos personales y profesionales.

Terapia Infanto-Juvenil

Está dirigida a  niños y adolescentes. Estos pueden pasar por momentos difíciles que afectan su bienestar, y la terapia les proporciona un espacio seguro y de apoyo para comprender y manejar sus emociones, pensamientos y comportamientos.

  • Problemas emocionales:
    • Ansiedad, miedo, tristeza persistente o síntomas de depresión.
    • Estrés por situaciones de la vida, como la separación de los padres, una pérdida o cambio de escuela (duelos).
  • Problemas conductuales:
    • Desafíos con la disciplina, rabietas frecuentes, agresividad o problemas de obediencia.
    • Dificultades en el control de impulsos o conductas disruptivas, como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
  • Dificultades académicas o de aprendizaje:
    • Problemas para concentrarse, organizarse o realizar las tareas escolares.
    • Estrés o ansiedad relacionados con el rendimiento académico.
  • Vivencias de trauma:
    • Abuso, negligencia, acoso escolar (bullying) o eventos traumáticos.
    • Cambios importantes, como la pérdida de un ser querido, un accidente o un evento que les haya afectado emocionalmente.
  • Relación y habilidades sociales:
    • Dificultad para hacer amigos, interactuar con otros o manejar los conflictos.
    • Problemas de comunicación o sentirse aislados.
  • Problemas de identidad o autoestima:
    • Cuestiones relacionadas con la autoimagen, la identidad de género o el sentido de pertenencia.
    • Sentimientos de baja autoestima, inseguridad o dificultad para aceptar quiénes son.
    • Problemas con el físico y/o relación con la comida.
  • Situaciones de crisis:
    • Problemas relacionados con el abuso de sustancias, la presión social o la identidad sexual.
  • Pensamientos de autolesión o riesgo de suicidio.
  • Mejorar el bienestar emocional y la felicidad general.
  • Desarrollar mejores habilidades de resolución de problemas.
  • Mejorar la comunicación y la relación con los padres y otros adultos.
  • Ayudarles a sentirse más seguros y comprendidos.
  • Prevenir problemas de salud mental a largo plazo al abordar los problemas temprano.

Terapia de Pareja

La terapia de pareja proporciona un espacio seguro y neutral donde ambos miembros pueden trabajar en mejorar su relación, resolver problemas y aprender a estar más conectados y felices. Es una herramienta valiosa que puede ayudar a prevenir la ruptura y a construir una relación más sana y amorosa.No es necesario que una pareja esté al borde de la separación para buscar ayuda; la terapia de pareja puede ser útil en cualquier etapa de la relación.

  • Parejas que tienen problemas de comunicación:
    • Si las conversaciones terminan en discusiones, malentendidos o se sienten incapaces de comunicarse de manera efectiva.
    • Cuando uno o ambos miembros de la pareja sienten que no son escuchados o comprendidos.
  • Parejas que están enfrentando conflictos:
    • Disputas constantes sobre temas como finanzas, crianza de los hijos, tareas del hogar, o diferencias de valores y expectativas.
    • Problemas que se repiten y no parecen resolverse, causando frustración y resentimiento.
  • Parejas que han experimentado una pérdida de conexión o intimidad:
    • Cuando uno o ambos sienten que la relación se ha vuelto distante o fría.
    • Si ha habido una disminución significativa en la intimidad física o emocional.
  • Parejas afectadas por una infidelidad o traición:
    • La terapia puede ayudar a procesar el dolor y decidir si la relación puede repararse y cómo.
    • Ayuda a las parejas a reconstruir la confianza y establecer límites saludables para evitar futuras traiciones.
  • Parejas que atraviesan cambios importantes en la vida:
    • La llegada de un hijo, la pérdida de un ser querido, mudarse a otra ciudad, cambios laborales importantes, o la transición a la jubilación.
    • La terapia puede ayudar a navegar estos cambios y a mantener la relación sólida.
  • Parejas con problemas de crianza de los hijos:
    • Diferencias en los estilos de crianza o dificultades para coordinar cómo manejar a los hijos.
    • La terapia puede ayudar a las parejas a ponerse de acuerdo sobre la crianza y a trabajar juntos como un equipo.
  • Parejas que consideran el divorcio o la separación:
    • Algunas parejas van a terapia para decidir si quieren seguir juntos o si es mejor separarse.
    • La terapia también puede ayudar a las parejas que se separan a hacerlo de manera más amistosa y respetuosa, especialmente si hay hijos involucrados.
  • Parejas que desean fortalecer su relación:
    • No se necesita tener problemas graves para buscar terapia. Puede ser una forma de fortalecer la relación, prevenir problemas futuros y aprender habilidades para mantenerse conectados y felices.
    • También es útil para parejas que desean preparar una base sólida antes de casarse o comprometerse más.
  • Mejor comunicación y comprensión mutua.
  • Mayor conexión y afecto emocional.
  • Mejor manejo del estrés y las dificultades.
  • Mayor respeto y apoyo mutuo.
  • Una relación más sólida y satisfactoria a largo plazo.

Terapia Familiar

La terapia familiar es un tipo de tratamiento psicológico que involucra a varios o todos los miembros de una familia. Está dirigida a cualquier familia que esté experimentando problemas que afectan la dinámica familiar, el bienestar de uno o varios de sus miembros, o que simplemente quiera mejorar la comunicación y la relación entre todos.

  • Familias que experimentan conflictos continuos:
    • Problemas frecuentes de comunicación, malentendidos o discusiones constantes.
    • Rivalidades o tensiones entre hermanos, o conflictos intergeneracionales (padres e hijos).
  • Familias en crisis o en transición:
    • Situaciones como el divorcio o la separación de los padres, la pérdida de un ser querido, un cambio de residencia, o la llegada de un nuevo miembro (un bebé o un padrastro/madrastra).
    • Familias que enfrentan la transición de los hijos hacia la adolescencia o la etapa adulta.
  • Familias con problemas de salud mental o física:
    • Cuando uno de los miembros tiene una enfermedad mental (como depresión, ansiedad, esquizofrenia) que afecta a toda la familia.
    • Situaciones en las que un familiar tiene una enfermedad crónica o terminal que impacta a los demás.
  • Familias con problemas de adicción:
    • Un miembro de la familia que lucha con la adicción (alcohol, drogas, juego, etc.), lo cual afecta a todos.
    • Ayudar a la familia a comprender la adicción, desarrollar límites saludables y apoyar el proceso de recuperación.
  • Familias que han pasado por un trauma:
    • Eventos como el abuso (físico, emocional o sexual), accidentes graves o violencia doméstica.
    • La terapia ayuda a los miembros de la familia a procesar el trauma y a sanar juntos.
  • Problemas de comportamiento de los niños o adolescentes:
    • Cuando un niño o adolescente tiene problemas de conducta, como rebeldía, desobediencia, problemas escolares, o involucramiento en actividades peligrosas.
    • La terapia trabaja en la relación y las dinámicas familiares que pueden estar contribuyendo a estos problemas.
  • Familias que desean mejorar sus relaciones:
    • Familias que, aunque no tienen un problema grave, quieren fortalecer los lazos, mejorar la comunicación y aprender a apoyarse mejor.
  •  
  • Mejora la comprensión y empatía mutua.
  • Ayuda a prevenir la ruptura de las relaciones familiares.
  • Promueve un ambiente más saludable y armonioso en el hogar.
  • Fomenta el trabajo en equipo y la colaboración familiar.

Terapia para Opositores

La terapia para opositores es un tipo de apoyo psicológico dirigido específicamente a las personas que están preparando oposiciones. Prepararse para una oposición puede ser extremadamente exigente y estresante, afectando tanto el bienestar emocional como el rendimiento de la persona. Ofrece herramientas para manejar el estrés, mejorar el rendimiento y cuidar la salud mental y emocional. Es una forma de asegurarse de que el camino hacia el éxito no dañe el bienestar y de maximizar las posibilidades de conseguir el objetivo deseado de manera saludable y sostenible.

  • Opositores que sienten un nivel de estrés o ansiedad elevado:
    • Aquellos que experimentan presión por el gran volumen de estudio, los plazos ajustados, o el miedo a no conseguir su objetivo.
    • Personas que presentan síntomas físicos y emocionales relacionados con la ansiedad, como dificultad para dormir, palpitaciones, o preocupación constante.
  • Opositores que lidian con la desmotivación o el agotamiento:
    • Personas que, tras mucho tiempo de estudio, se sienten desmotivadas, exhaustas o con dificultades para mantener el ritmo.
    • Aquellos que sienten que han perdido la pasión o el sentido de su esfuerzo y necesitan recuperar la motivación.
  • Opositores que tienen problemas de concentración y rendimiento:
    • Aquellos que encuentran difícil mantenerse concentrados durante largas horas de estudio o que sienten que su rendimiento ha disminuido.
    • Personas que se frustran fácilmente por no poder retener la información o avanzar al ritmo deseado.
  • Opositores que luchan con el perfeccionismo:
    • Aquellos que se exigen a sí mismos un nivel de excelencia que genera un estrés adicional.
    • Personas que se sienten paralizadas por el miedo al fracaso o que creen que nunca están suficientemente preparados.
  • Opositores que se sienten aislados socialmente:
    • Personas que sienten que sus relaciones sociales y familiares se han visto afectadas por el tiempo dedicado al estudio.
    • Aquellos que experimentan soledad o desconexión de sus seres queridos debido al esfuerzo requerido.
  • Opositores que enfrentan problemas de autoestima:
    • Aquellos que dudan de sus capacidades y se sienten inseguros o insuficientes.
    • Personas que tienen miedo al juicio de los demás o que han tenido experiencias previas de fracaso en oposiciones.
  • Opositores que han vivido fracasos anteriores:
    • Personas que, tras no superar una convocatoria, necesitan apoyo para gestionar la frustración y el miedo a volver a intentarlo.
    • Aquellos que han perdido la confianza en sí mismos después de resultados negativos.
  • Reducción del estrés y la ansiedad, lo que contribuye a una mejor calidad de vida y mayor claridad mental.
  • Mejor gestión del tiempo y el rendimiento, lo que permite estudiar de manera más eficiente y sentirse más preparado.
  • Mejora del bienestar emocional, evitando que el proceso de preparación se convierta en un sacrificio extremo para la salud mental.
  • Fortalecimiento de la autoconfianza, ayudando al opositor a creer en sí mismo y a enfrentar las pruebas con una actitud más positiva.
  • Prevención de problemas de salud, como el insomnio, la fatiga extrema o los síntomas físicos de la ansiedad.
Abrir chat
¡Hola! ¿En qué podemos ayudarte?